El Brexit y su efecto en la industria agroalimentaria

7/11/2016
  • Brexit

En su informe “Alimentación y bebidas: tendencias 2016. II Estudio sobre la industria de alimentación y bebidas en España” la empresa consultora internacional KPMG ha evaluado el impacto que la decisión tomada por Reino Unido de abandonar la Unión Europea, el denominado Brexit, puede suponer para la industria agroalimentaria española, concluyendo que las compañías del sector que exportan a Reino Unido podrían experimentar una reducción de sus ingresos, de su volumen de exportaciones y de sus márgenes, entre otros efectos.

En su informe KPMG destaca que la exportación a Reino Unido de productos dentro del segmento de “Alimentación y Bebidas” supuso 3.524 millones de euros en 2015, siendo las frutas, hortalizas y legumbres el primer sector en volumen y valor (más de 2 millones de euros), seguido por los segmentos de bebidas, preparados alimenticios, productos cárnicos, y grasas y aceites.

Según KPMG los principales efectos a corto plazo del Brexit serían un aumento de los costes de aprovisionamiento para los minoristas debido a la depreciación de la libra, una reducción del volumen de ventas en el sector retail debido a la caída de la confianza del consumidor (probablemente compensado por una subida de precios), y un descenso en el gasto del consumidor debido al aumento de la incertidumbre, el esperado incremento del desempleo y la pérdida de poder adquisitivo. No hay que olvidar que aproximadamente el 40% de la carne de cerdo en Reino Unido procede del extranjero, y que solo el 15% de la fruta fresca y el 55% de las verduras vendidas en Reino Unido se cultivan localmente, procediendo la mayoría de la UE.

Como efectos a largo plazo, la consultora augura que muchos minoristas tendrán que elegir entre subir los precios o reducir márgenes en los artículos que venden. Por otra parte se espera que los minoristas se tengan que enfrentar a complejidades comerciales y barreras, tales como aranceles de importación e impuestos sobre los productos procedentes de la UE, por lo que se prevé un impulso a los productos fabricados localmente a partir del abastecimiento, cada vez mayor, a escala local por parte de los minoristas.

Por otra parte el Brexit supondrá a las empresas agroalimentarias españolas que exportan al Reino Unido los siguientes retos:

- Debilidad de la libra: que causará una pérdida de poder adquisitivo al mercado inglés respecto a las importaciones.

- Reducción del consumo: que mermará el volumen de importaciones de alimentos.

- Reducción de márgenes: para poder seguir manteniendo cierto volumen, debido a los aranceles que debilitarán las importaciones.

- Aumento de la presión en el mercado interno: otros países exportadores pueden dirigir esfuerzos hacia el mercado español por las dificultades en el británico.

- Implicaciones en los acuerdos comerciales actuales: posibles cambios en las condiciones comerciales que tengan las empresas españolas con sus socios de Reino Unido.

- Impactos fiscales y legales: adaptación a una nueva regulación en el mercado británico que podría implicar la obtención de licencias o el cumplimiento de nuevos estándares así como cambios en las cargas fiscales.

 

El informe completo se puede consultar en: https://assets.kpmg.com/content/dam/kpmg/es/pdf/2016/10/tendencias-alimentacion-bebidas-2016.pdf

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